
Publicado: 11 de septiembre de 2025
El 26 de agosto se realizó el 2° Webinario preparatorio del Congreso Internacional de Gestión Universitaria que tendrá lugar en noviembre en la ciudad de Florianópolis, Brasil. La exposición principal estuvo a cargo del Prorrector de Gestión de la Universidad de la República (Udelar), Dr. Luis Leopold, quien expuso sobre el modelo de gestión de la Universidad. El encuentro contó con los comentarios del rector de la Universidad Tecnológica Intercontinental (UTIC) de Paraguay, Hugo Ferreira, y el profesor Marcos Dalmau de la Universidad Federal de Santa Catarina, (UFSC), Brasil.
El prorrector Leopold celebró la instancia como un espacio donde “compartir algunos componentes de una agenda que nos puedan ayudar a este proceso que tiene muchas décadas en las universidades de América Latina” y que entiende que debe hacerse “en clave de nuestras realidades”, como una contribución “más allá de la realidad” de la región. Asimismo, destacó la instancia como oportunidad de contribuir en la consolidación de un Modelo de Gestión Universitaria.
En su exposición, el prorrector señaló que las condiciones de autonomía y cogobierno “hermanan” a la Udelar con muchas universidades del mundo, aunque matizó que “dentro del continuo del cogobierno y la gestión pública hay diversos desarrollos según las realidades de los países”. Por otra parte, afirmó que si bien la Udelar aún concentra el grueso de sus actividades en Montevideo, en lo que va de este siglo desarrolló la radicación y creación de tres centros universitarios regionales, para hoy alcanzar una distribución en todo el territorio del país.
Asimismo, explicó que dado el centralismo del Uruguay la Udelar, por su dimensiones, concentra el 77% de las graduaciones del país se siguen produciendo en la Universidad de la República, así como el 80% de la investigación y el 78% de quienes integran el Sistema Nacional de Investigadores provienen de la Udelar.
Leopold destacó al cogobierno como un “elemento central” de la Udelar y que demarca la “relación social” de la Universidad, reflejada en cuestiones como las sesiones abiertas del Consejo Directivo Central (CDC) y su transmisión en vivo para todo público interesado. “Esto le da al órgano de gobierno una transparencia imperfecta pero bastante destacada en el contexto nacional”, afirmó Leopold y agregó que la Udelar es el “único ente autónomo del país que cuyas sesiones del máximo órgano de gobierno cotidiano sesiona en forma pública”.
“La rendición social de cuentas que realiza la Universidad, que expresa bien la tónica de tejido social alrededor de la institución, accede a una parte muy importante de los debates, de los intercambios y las resoluciones en forma inmediata”, dijo el prorrector.
En cuanto al diálogo internacional en materia de gestión, Leopold señaló que para la Udelar “uno de los aspectos que está en juego es cómo participamos proactivamente en los debates sobre modelos de gobernanza y autonomía, y cómo las universidades podemos continuar desarrollando la capacidad de adaptación”, afirmó.
Por otra parte, Leopold invitó a reflexionar sobre la capacidad de adaptación de las universidades, con factores en juego como la libertad académica, el autogobierno, el cogobierno y la capacidad autoorganización, siempre sin caer en “prácticas y modales de producción que nos aísla socialmente”. Asimismo, se preguntó cómo lograr que “nuestras comunidades de referencia” consideren que nuestros proyectos son “una buena cosa para sus vidas”.
“Tenemos que continuar fortaleciendo una ética de la legitimidad social basado en las relaciones colaborativas” afirmó Leopold, y destacó la importancia del “diálogo interdisciplinar, multidisciplinar, y transdisciplinar”. “Entiendo que las universidades tienen que ser mucho más promotoras de las relaciones colaborativas tanto del punto de vista académico como del punto de vista interinstitucional”, dijo, y agregó que en el caso de la Udelar tiene que ver su rol dentro del sistema público de enseñanza.
“Las universidades tenemos que aparecer como construcciones institucionales que contribuyan a transformar positivamente las condiciones de vida de amplios sectores de la población latinoamericana, lugar cuyas condiciones de vida no son precisamente las mejores”, precisó Leopold.
Asimismo, resaltó la necesidad de abrir los claustros a una mayor confianza institucional, lo que repercute en “cómo contribuimos a generar y fortalecer relaciones interinstitucionales con el resto del sistema público, la sociedad civil, la sociedad uruguaya”, afirmó.
La importancia del diálogo interinstitucional
Por otra parte, el rector Hugo Ferreira de la UTIC relató el proceso de conformación del sistema universitario de Paraguay, marcado durante décadas por la Universidad Nacional de Asunción, única institución hasta la década del 60 cuando se creó la Universidad Católica. Esta situación se mantuvo invariable hasta 1990 y con la caída de la dictadura de Alfredo Stroessner, cuando se habilitó la creación de universidades privadas. Esto propició que se pasara de 7 instituciones iniciales a las más de 50 de la actualidad en todo el país. Sin embargo, Ferreira señaló que ante la ausencia de una política pública se dio una “proliferación indiscriminada”.
“El problema es la ausencia de política educativa. Se fueron creando sedes en diversas partes del país y al final se convirtió en una carnicería entre universidades privadas para captar alumnos. En este momento hay un cambio de autoridad dentro de la entidad evaluadora que exige la acreditación total, pero hay una parte de la Ley de Evaluación que no está clara. Ese tema de debate es el que está ocurriendo y dividiendo a la sociedad paraguaya educativa”, relató Ferreira, y señaló que “no existe ese concepto de constructivismo que se plantea siempre dentro de la educación”.
Asimismo, explicó que lo que primó en Paraguay siempre fue el “conductismo”, y que se impone una “reingeniería inmediata” contra la “calidad total que implica un mejoramiento continuo”. “A veces se hacen leyes copiadas de otros países sin contextualizarlas”, afirmó Ferreira, aunque destacó que si bien el escenario es “bastante complejo”, las universidades han favorecido el “mejoramiento del nivel intelectual”.
“Es importante una evaluación y la consideramos conveniente, pero también tiene que establecerse un modelo de alianza de acuerdo entre la entidad evaluadora y las universidades de manera que se pueda hacer un trabajo procesual y podamos todos ir mejorando nuestra gestión universitaria”, reflexionó Ferreira sobre el contexto paraguayo.
Marcos Dalmau, profesor de la UFSC, señaló su “respeto y admiración” por la Udelar y celebró las exposiciones de Leopold y Ferreira como un espacio de reflexión. “En Brasil hay muchas similitudes, pero también hay algunas diferencias no solamente de la creación sino de la manera en cómo gestionamos todo esto”, relató. “La gran mayoría de universidades de Brasil hoy son privadas, pero tenemos las principales como públicas y son, incluso, universidades muy fuertes que están en los rankings de calidad, no solamente en Brasil sino en el mundo”, destacó Dalmau.
“La complejidad de gestionar es muy clara para todos, y entiendo que para pensar más allá en términos de qué hacer, tenemos que entender todos los desafíos y logros que la educación superior del país están pasando por el movimiento”, afirmó y señaló que la cuestión de adaptación de las universidades a las demandas de la sociedad y del gobierno, genera “muchas tensiones” y la necesidad de “negociaciones constantes”.
“La confianza es muy importante no solamente en el aspecto de la construcción sino también de la manutención de la confianza. Todos los principios de la gobernanza que están basados en procedimientos o procesos muy bien estructurados, con mucha transparencia, permiten que podamos construir y mantener la confianza. Entendemos que es algo difícil, pero se tienen que realizar esfuerzos continuos para que logremos el éxito”, reflexionó Dalmau.