
Publicado: 23 de julio de 2025
En una sala del Espacio Colabora de la Intendencia de Montevideo repleta de público y en un ambiente cargado de alegría, afecto y emoción, se dio inicio al Primer Encuentro Regional de Etnoeducación Afrocentrada que se desarrolla en dos jornadas, el 21 y el 22 de julio.
En el evento estaban presentes integrantes de organizaciones sociales de Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Colombia y Ecuador, que militan por los derechos de las personas afrodescendientes, autoridades universitarias, de gobierno, de instituciones del Estado, docentes y público en general. En la apertura de la actividad se desarrollaron dos paneles, una mesa de bienvenida a cargo de integrantes del equipo organizador del encuentro seguido por un panel integrado por autoridades de la Universidad de la República (Udelar) y de organismos del Estado, que apoyan la propuesta.
«Un sueño largamente inspirado»
Carlos Álvarez Nazareno, activista por los derechos humanos de las personas afrodescendientes, LGBT y migrantes e integrante y miembro fundador de la agrupación Xangó, de Argentina, fue el moderador de la apertura. Visiblemente conmovido, Álvarez expresó su alegría por la concreción de este evento y saludó a las organizaciones sociales participantes de Argentina y de Uruguay. Valoró especialmente a quienes trabajaron en nuestro país para que el encuentro fuera posible, con compromiso y gran esfuerzo «solidario, mancomunado, afrocentrado».
Explicó que en Argentina, Xangó lleva adelante un proceso para hacer visibles la población afro y la lucha contra el racismo en el país: «organizamos una red de docentes afrodescendientes, afroargentinos y afroamericanos y estrechamos lazos con las compañeras y los compañeros de Uruguay, de Brasil, de Colombia y de Ecuador». En 2024 junto con el Colectivo de Estudios Afro-Latinoamericanos de la Universidad de la República, decidieron promover este encuentro regional aquí en Uruguay «para dar el puntapié inicial a la generación de una política pública en educación afrocentrada y sobre todo antirracista y que respete nuestros derechos humanos».
Junto a Álvarez, en la mesa de representantes de los grupos organizadores del encuentro participaron Lourdes Martínez, integrante del Colectivo de Estudios Afro-Latinoamericanos; Mónica dos Santos, representante de Nzingas; Adriana Peralta, referente del Programa de protección de trayectorias de personas afrodescendientes en la Udelar, del Servicio Central de Inclusión y Bienestar Universitario (SCIBU); y Elizabeth Suárez, integrante del colectivo Mizangas.
Martínez destacó que este evento «es un sueño largamente inspirado» por la agrupación Xangó, que invitó a su colectivo para organizar este encuentro. Concretarlo «ha sido todo un aprendizaje y es solo el principio», expresó. Añadió que la instancia es fundamental después de que la Udelar se declarara en 2023 Universidad Antirracista.
En tanto Dos Santos recordó que meses atrás, Nzingas participó de una actividad en el Parlamento argentino y en la ocasión, ella y sus compañeras observaron que en Uruguay no se realizaban instancias semejantes. Por eso, su colectivo no dudó en sumarse a este encuentro. En nombre de sus compañeras Dos Santos agradeció a la Udelar por el apoyo prestado para participar en el evento y expresó: «esperemos que esta Universidad Antirracista realmente empiece a movilizar este tipo de acciones que nos permitan saber quiénes somos, dónde estamos y ser profetas en nuestra propia tierra».
«Nos espera una jornada transformadora, nutritiva y que nos permitirá continuar afianzando y generando nuevos compromisos y alianzas, por una educación efectivamente antirracista, que abrace lo que somos, nuestra identidad, historia y ancestralidad», afirmó Peralta por su parte.
Suárez saludó a las y los representantes de organizaciones de Uruguay y del exterior presentes en el encuentro y agradeció el respaldo brindado por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y la Intendencia de Montevideo. También agradeció el apoyo de la Udelar y del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública, que permitió que las y los docentes pudieran participar del evento. «Desde Mizangas estamos muy preocupadas por las infancias, por los altos índices de pobreza estructural en la que estamos sumergidos y entendemos que tenemos que continuar batallando por revertir este tema», afirmó. En este sentido apuntó: «creo que vamos a salir de este encuentro muy enriquecidos, con muchos aprendizajes».
Entretanto la mesa de las autoridades estuvo integrada por el prorrector de la Udelar, Luis Leopold; la directora de la División de Promoción de Políticas Públicas para Afrodescendientes del MIDES, Leticia Rodríguez Taborda; la presidenta de la Secretaría de Derechos Humanos del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Colette Spinetti; y la subsecretaria del MEC, Gabriela Verde. Todos los integrantes de esta mesa se enfocaron en responder una pregunta planteada por los organizadores: «¿Cuáles son los desafíos en la implementación de acciones afirmativas y políticas públicas desde su institución para la población afro-uruguaya?».
«Una perspectiva interseccional es clave»
Leopold señaló que la Udelar es una institución diversa que hace valer su autonomía hacia afuera y también hacia adentro entre sus distintos ámbitos. Para desarrollar sus políticas, la Universidad necesita descentralizar acciones «en todos los servicios y en todo el territorio nacional», indicó. «Pero la descentralización no tiene que llevarnos a la fragmentación de actividades y de políticas» sino que requiere una perspectiva integrada para que los ámbitos más débiles «no queden rezagados y sean ayudados y tironeados positivamente» por aquellos que logran llevar adelante dichas acciones.
Esto «es clave para una perspectiva interseccional», ya que el abordaje de los derechos de la población afrodescendiente no puede visualizarse aisladamente de los diversos parámetros de existencia de la población y del colectivo universitario, sostuvo. «Esto implica reconocer las perspectivas de clase, de género, de tradiciones», agregó, «sin descentralización, sin integración y sin interseccionalidad, las políticas tienen el riesgo de fragmentarse y aislarse en intentos que logran menos de lo necesario».
Leopold agregó que en el marco de un nuevo Rectorado en la Udelar, de un nuevo Gobierno Nacional y de la definición del Presupuesto quinquenal, nuestra universidad presenta ante la sociedad su Plan Estratégico 2025-2029. «Desarrollar estas políticas y actividades requiere de un respaldo presupuestal que posibilite que se pueda modificar la redistribución de los lugares, de los roles y de las ubicaciones sociales de los colectivos. En esa perspectiva estamos trabajando».
Por su parte, Spinetti afirmó que no es posible generar políticas públicas sin un diálogo constante entre sociedad y Estado, los «dos platos de la balanza». Agradeció a los colectivos por haber generado este encuentro ya que este tipo de espacios nos permite «enfrentarnos como sociedad a la desigualdad que generamos» y agregó: «si tenemos que estar hablando de todas las discriminaciones, si tenemos que generar políticas públicas para evitarlas, si tenemos que votar leyes para que se respeten los derechos humanos de las personas, es que funcionamos muy mal como sociedad. Entonces, ahí tenemos que hacer un gran trabajo».
Añadió que colocar la etnoeducación afrocentrista en el centro del debate «es un gran aporte de dimensiones antes no contempladas». Observó que los espacios como este deberían tener muchísima participación, sobre todo de docentes, a quienes «nos enseñaron la historia, la geografía, la biología, todo, desde esa mirada eurocentrista blanca», por eso empezar a trabajar en educación desde este otro lugar es «un desafío hermoso». También resaltó la importancia a la hora de pensar las políticas públicas, de incluir además de la interseccionalidad, la territorialidad, «porque no sucede lo mismo en un lugar de nuestro país que en otro, en Rivera, por ejemplo, las adolescentes no pueden ir a estudiar porque son madres y no hay centros de cuidado y la mayoría de ellas son afrodescendientes», señaló. Asimismo destacó la necesidad de formar a los funcionarios y funcionarias y del «reconocimiento de la sociedad experta, su participación calificada es un valor que celebramos y con la que pretendemos contar en todo este quinquenio».
Por otro lado Verde entiende que a la hora de pensar en llevar adelante acciones afirmativas «las políticas públicas y el presupuesto son dos caras de una misma moneda». Añadió que asimismo la creación de esas políticas públicas «tiene que estar en diálogo con la sociedad civil, con las y los trabajadores organizados y con los otros partidos políticos, para recuperar el patrimonio cultural que tiene que ver con la memoria de lo que fuimos, lo que somos y el futuro que necesitamos tener». Destacó también el rol fundamental de la formación y en ese sentido una gran esperanza de que se logre instalar en el país la Universidad de la Educación. No obstante entiende asimismo que la formación no puede quedar restringida a las casas de estudios superiores, «la formación también tiene que ser popular, tiene que estar en los barrios, en las escuelas, en las docentes, en las familias, en las vecinas y los vecinos».
Revertir la inequidad en el acceso a la formación
Al presentar a Rodríguez Taborda, Álvarez celebró su nombramiento en un cargo de responsabilidad estatal y señaló: «Nosotros estamos en condiciones, con capacidades, no solamente de poner nuestro voto y nuestro compromiso, sino también nuestro cuerpo y nuestra representación en la lucha. Y eso es lo que queremos ver. Más gente negra ocupando cargos de diputados, senadores, ministros, secretarios, subsecretarios, directores, tenemos que estar en todos esos lugares».
Rodríguez Taborda destacó el esfuerzo de «todas las compañeras y compañeros que trabajaron un montón, como lo hacen desde hace 30 años, para que se concretara una discusión como esta, tan importante para el país y que se da en un marco tan necesario».
En cuanto a los desafíos institucionales señaló que, en la implementación de políticas públicas, se requiere inversión y la incorporación de la mirada de la educación afrocentrada en los programas del sistema educativo. «Hay un desconocimiento atroz estos días y una gran inequidad con respecto al acceso a la formación», afirmó. «Es fundamental que se cree una cátedra de estudios afro en la universidad, no puede ser que no exista aún», añadió.
«Tenemos una Universidad Antirracista porque entre otras organizaciones el Colectivo de Estudios Afro-Latinoamericanos ha venido trabajando muy fuerte para eso, pero realmente nos hace mucha falta todavía que se dé andamiaje a los procesos que tienen que ver con racismo dentro de las universidades, dentro de las escuelas y dentro de los centros de estudio, no solamente de secundaria, sino también de la educación técnica y tecnológica del País, para revertir el lugar de representación que tenemos a nivel histórico», concluyó Rodríguez Taborda.
Fuente: https://udelar.edu.uy/portal/








